Festival Parque Sonoro 2026: Cuando una escena se une, la Música hace el resto
Santa Rosa de Cabal volvió a demostrar que no necesita grandes nombres para vivir una gran noche de música electrónica. Lo que ocurrió el sábado 10 de octubre fue mucho más que una fiesta: fue el resultado de años de cultura, amistad y trabajo colectivo.
La historia comenzó a las 9 de la mañana, cuando el parque todavía estaba vacío y la música era apenas una promesa. Abstruse, D_fected, Deldeck DJ (MacGyver), Jörven, Pyro, Susfractor y quien escribe, Easy Trip, nos reunimos para transformar el espacio. La primera misión fue levantar una enorme carpa facilitada por nuestros amigos de Bajo Cuerda, de Pereira. Una tarea que exigió bastante más tiempo, fuerza y paciencia de lo imaginado.

Durante la mañana llegaron Verónica Zapata, imaO, Yeye y el profe Juanca, aquel profesor de sistemas del Industrial que muchos tuvimos y que hoy sigue compartiendo nuestra pasión por la electrónica. También llegó Fernando, de Rhythm & Sound de Pereira, quien aportó desinteresadamente el sonido y la iluminación. Así, entre manos, voluntades y esfuerzos de distintos colectivos, el Parque Sonoro empezó a tomar forma.
A las 3:00 p. m., D_fected abrió musicalmente la jornada explorando el ambient y el drum & bass. Le siguieron Occhoa b2b Deldeck DJ, mientras la tarde avanzaba hacia un atardecer acompañado por el house y el indie dance de SML, de Summer Beat.

Con la caída de la noche comenzaron a aparecer los viejos conocidos, los amigos de otras fiestas y nuevos rostros. A las 7:30 p. m., Zazu b2b Dekay ZNT elevaron la intensidad. A las 9:00 p. m., Snstro b2b Chaos Frequency dieron paso al techno y el parque comenzó a adquirir esa atmósfera de festival que tanto nos gusta: luces entre los árboles, buena música y una pista que se llenaba progresivamente.
A las 10:30 p. m., imaO entregó un set impecable, fresco y cuidadosamente construido, preparando el terreno para el cierre que compartimos Susfractor y Easy Trip. Fue un viaje de energía, vocales, sonidos familiares y clásicos que forman parte de nuestra memoria colectiva. La respuesta de la pista confirmó que habíamos logrado transmitir exactamente lo que queríamos: cercanía, complicidad y celebración.

Cerca de 300 personas, una noche sin lluvia, ningún incidente de convivencia y una comunidad disfrutando de su propia cultura.
Y aquí vale la pena recordar algo.
Hacia 2010 intentamos llevar nuestra música a este mismo lugar. Aquella experiencia terminó con las autoridades exigiéndonos retirar el sonido. Dieciséis años después, la Policía acompañó el evento, compartió el ambiente y la música pudo desarrollarse sin inconvenientes. Incluso el sacerdote de la iglesia de La Milagrosa se acercó varias veces por el volumen; aprovechamos para ofrecerle disculpas por las incomodidades ocasionadas durante sus actividades. La convivencia también consiste en encontrar espacios para todos.
Lo que antes encontraba resistencia hoy empieza a recibir reconocimiento. Y eso, para quienes llevamos tantos años trabajando por esta cultura, tiene un significado enorme.
Pero la fiesta no terminó con la última canción. El domingo 11, al mediodía, regresamos Abstruse, D_fected, Deldeck DJ, Snstro, Chaos Frequency, Felipe Ladino de Abduction y yo para desmontar todo. Esta vez sí nos cayó la lluvia. Entre agua, carpas y equipos, a la 1:00 p. m. dimos por terminada oficialmente esta aventura.
Nuestro agradecimiento al alcalde Paulo Gómez, a la primera dama Verónica Zapata y al subsecretario de Cultura Carlos Manuel Ayala por impulsar este espacio; a los colectivos Ataraxis, Treebu, MuseClub, Mvltiverse, Summer Beat, Dekay Prod., Abduction y Bass Factory, y a todas las personas que aportaron tiempo, recursos y trabajo para hacerlo posible.

El Parque Sonoro dejó una reflexión que merece permanecer: el talento local no debería ser la alternativa cuando no hay presupuesto para contratar artistas de afuera. Debe ser una elección por su calidad, trayectoria e identidad.
Santa Rosa de Cabal ha construido una de las escenas electrónicas más sólidas y particulares entre los municipios no capitales del país. No nació de la noche a la mañana ni depende de un invitado internacional. Es el resultado de generaciones de artistas, colectivos y público que han mantenido viva una cultura incluso cuando las condiciones no han sido favorables.
Este sábado no hubo un gran headliner. No hizo falta.

Porque esta vez, el verdadero protagonista fue la escena.
Sebastián Moreno — Easy Trip
Bass Factory | Música, Cultura y Movimiento




